Su nombre...




-Y en su corazón tendría eternamente plasmada esta marca, ¡No!, no como una cicatriz, mucho menos como un tatuaje, esos que pierden color e intensidad con el tiempo y cuando menos crees, ha pasado a ser parte rutinaria del panorama.

Esta seña curiosamente se aviva al pasar del cronos, se intensifica al recordarla y por más que trate de engañarse jamás lograría desaparecer de el esta huella.

Esa que le recordará que la magia existe, y la llaman por su nombre...

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