Háblame

Háblame, háblame por horas, háblame ti, háblame de nosotros, háblame de todo.

Y cuando hayas agotado toda palabra, solo déjame escuchar tu ser.

Que tú mi amada, eres panacea para mi alma.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Su nombre...

Ese lugar, que tiene tu figura