-¿Te he hablado de su sonrisa? -Si, en repetidas ocaciones. -De cómo me cautiva. -Si, todo el tiempo. -De cómo logra embrutecerme. -Si, justo ayer mencionaste eso. -Bueno entonces déjame hacerlo una vez más. Su sonrisa es tan perfecta e imposible de describir, pero si tuviera el descaro de atreverme a hablar de ella poca cosa sería mencionar que su sonrisa, logra sin esfuerzo aprisionar mi voluntad, su sonrisa domina con apremio lo que le rodea, su sonrisa seduce sin descaro mi razonamiento. Su sonrisa, si esa perfecta sonrisa tiene el tamaño perfecto para anular todo juicio, es tan profunda que parece inexplorable y a la vez tan precisa que te hace pensar que el número áureo fue descubierto tan solo para explicar su consistencia. Su sonrisa, es simplemente única, pura, hermosa, tan suya...